sábado, 6 de noviembre de 2010

¡La Magia del Ajedrez!

Por PAVAO BJAZEVIC

Una linda chica me dijo el otro día que no le atraía el ajedrez, porque le parecía que era para gente aburrida. "Imagínate -exclamó- estar sentada ahí... No sé, no le encuentro ningún placer". Mi amiga, que no sabe jugar al ajedrez, casi se desmaya cuando le comenté que una partida de campeonato dura como promedio unas 5 horas.

Sin embargo, ¿qué es lo que motiva a 2 personas a estar 5 horas frente a frente en una mesa, moviendo en silencio unas piezas de madera? ¿Qué esconden? ¿Cuál es el secreto? Porque desde un punto de vista imparcial, debe existir algo muy especial para que le dediquen tanto tiempo y atención.

El ajedrez es un juego cuyos orígenes se pierden en el laberinto del tiempo, sumergidos entre el mito y la leyenda. Una actividad única en el mundo. Algunos especialistas han querido enmarcarlo en una determinada categoría, pero realmente el ajedrez es una mezcla de varias disciplinas. El ex-campeón mundial Anatoli Karpov coincide con los organismos internacionales y afirma que el ajedrez es, antes que nada, un deporte. La competencia es encarnizada desde la primera jugada, y no finalizará hasta la última. Como decía un profesor cuencano -ésto me lo reveló la ex-campeona bolivariana Yolanda Piedra- jugar al ajedrez es como subir a la cima de una montaña: vas ascendiendo poco a poco, superando obstáculos a lo largo del camino... Pero si te descuidas, ¡zas! estás abajo y tienes que empezar de nuevo.

Otros expertos dicen que el ajedrez es una ciencia. Ciencia, según el diccionario, es un conjunto sistematizado de conocimientos de una rama determinada del saber humano. Por siglos, las partidas y las enseñanzas de los grandes maestros del ajedrez han sido celosamente recopiladas y analizadas. Y en la actualidad, a pesar de haber sido clasificadas minuciosamente, el Gran Maestro Internacional Boris Gelfand, israelí ex-soviético y uno de los mejores del mundo, declara que "sin una computadora, no se puede lograr nada hoy en día".

Finalmente Alexander Alekhine, el único ajedrecista que murió siendo campeón mundial reinante, decía: "Me considero ante todo un artista". El arte es la faceta más fascinante del ajedrez, en que el maestro crea y palpa, con la punta de sus dedos, la increíble sensación que embriaga a los músicos, pintores, escultores, escritores, bailarines y poetas: la belleza.

Todos tienen razón y ninguno a la vez: el ajedrez es un juego que ha surgido en la grandeza de la historia, y que le permite al hombre hacer algo que le diferencia del resto de los seres: pensar. Voy a conversar con mi amiga, muy bella por cierto, para que le dé una oportunidad al rey de los juegos... Y usted, ¿porqué no toma un tour por el maravilloso reino del ajedrez?

En la foto, la campeona mundial Alexandra Kosteniuk.

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